Guatemala

 

En Guatemala se ha registrado uno de los mayores números de desaparición de personas en América Latina. Entre 1960 y 1996 se estima que hubo más de 45.000 casos de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales, dentro del total de más de 200,000 víctimas de muertos y desaparecidos, según el informe Memoria del Silencio de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), publicado en 1999. La mayoría de ellas, entre miembros de poblaciones indígenas, a manos del gobierno militar, supuestamente para evitar el apoyo hacia los grupos armados. La transición democrática desde 1986 fue compleja y estuvo enmarcada en negociaciones para detener la violencia. Los grupos paramilitares conformados en la década del 60, como los Comités Voluntarios de Autodefensa Civil, siguieron activos. 

Muchas de las personas desaparecidas fueron asesinadas y enterradas en fosas comunes. Pese a que hubo reclamos a lo largo de los años de organizaciones internacionales para investigar esos casos, recién en 1991 se concretó una misión de la que el EAAF fue parte. El EAAF continuó trabajando los años siguientes, en los que se exhumaron restos en distintos sitios en Quiche. Durante ese período el EAAF actuó como perito para la justicia local. En 1992, el EAAF viajó a Guatemala para compartir sus experiencias con el recién conformado Equipo Guatemalteco de Antropología Forense. 

 

Masacre de las Dos Erres

Según las denuncias, las tropas del Ejército guatemalteco ejecutaron a aproximadamente 500 hombres, mujeres y niños en la aldea de Las Dos Erres, en el departamento de El Petén. Parte de los cuerpos fueron arrojados a un pozo de agua seca, mientras que otros fueron dejados en la superficie.

También, entre 1994 y 1995, el EAAF realizó investigaciones antropológicas forenses sobre la llamada Masacre de Dos Erres, ocurrida el 8 de diciembre de 1982  durante la administración del General Ríos Montt. Viajó a pedido de una organización local de derechos humanos, Familiares de Detenidos Desaparecidos de Guatemala, FAMDEGUA.  Según testigos, las tropas del ejército guatemalteco dispararon y mataron a cientos de hombres, mujeres y niños en la aldea de Dos Erres, en el Petén. La excavación de un pozo de agua seco de 12 metros de profundidad permitió la recuperación de 162 cuerpos, de los cuales el 40% eran niños. También se recuperaron restos óseos de al menos 9 personas más en dos sitios en superficie. 

En 2001, las familias de las víctimas de la masacre de Dos Erres finalmente recibieron una indemnización por las muertes de sus seres queridos, la primera reparación a pagar por el gobierno guatemalteco por crímenes contra los derechos humanos. EAAF trabajó en este caso en 1994 y 1995.

En 2012, a pedido Tribunal de Sentencia Penal que llevaba adelante el juicio oral contra el acusado Pedro Pimentel Rios, el EAAF viajó para la ratificación y explicación del peritaje antropológico forense relativo al caso de la Masacre de las Dos Erres.

Por solicitud de la Fiscalía de Derechos Humanos del Ministerio Público y de la Unidad de Casos Especiales del Conflicto Armado Interno en Guatemala, en 2018 y 2019 miembros del EAAF que realizaron las investigaciones brindaron testimonio en carácter de expertos forenses en el juicio por esos crímenes. 

Por otra parte, la Sección Crímenes contra la Humanidad y Crímenes de Guerra, del Departamento de Justicia de Canadá, solicitó en 2017 al EAAF que presente los resultados de sus investigaciones relativas a la Masacre de Las Dos Erres y preste declaración como experto forense en el proceso contra Jorge Vinicio Sosa Orantes por fraude en las declaraciones para obtener la ciudadanía canadiense. Sosa Orantes estuvo presuntamente involucrado en crímenes contra la humanidad en la masacre ocurrida en 1982. En 2026 la justicia revocó su ciudadanía canadiense por haberla obtenido mediante fraude y ocultamiento de su rol en la Masacre de Las Dos Erres. 

 

Otras misiones forenses

En 1998, el EAAF viajó de nuevo para investigar cementerios de varias partes del país por crímenes cometidos a comienzos de los 80. Fueron cuatro trabajos forenses.  Por un lado, analizaron 35 esqueletos correspondientes a la masacre realizada por el ejército de Panzos en 1978. Por otro, 23 encontrados en dos tumbas que se creía que eran víctimas de una masacre en Quiche en 1981. Luego, 60 esqueletos hallados en una fosa común de víctimas que fueron quemadas y luego enterradas por tropas militares en 1981 en Chajul y, finalmente, 18 individuos exhumados de una parcela dentro de los terrenos del antiguo destacamento militar en Belén en el municipio de Santo Domingo. Al año siguiente, en 1999, el EAAF regresó para colaborar en la investigación del caso San Francisco de Nentón.

En 2002, el Equipo participó de una delegación que viajó a Guatemala para evaluar las tareas desarrolladas por el Equipo Guatemalteco de Antropología Forense durante los años 1998 y 2002. Como resultado, se dejaron una serie de recomendaciones metodológicas para profundizar su tarea como aporte a la formación de capacidades locales. Desde entonces el Equipo Guatemalteco ha trabajado dando respuestas a las familias. 

 

Proyecto Frontera

Guatemala es uno de los países que forma parte del Proyecto Frontera, liderado por el EAAF. Se trata de una Iniciativa que surge para abordar la crisis de migrantes desaparecidos a lo largo del corredor migratorio comprendido por los países de Centroamérica, México y EE.UU. El Proyecto Frontera tiene por objetivo la creación de un Mecanismo Regional que mejore significativamente la búsqueda de migrantes no localizados o desaparecidos entre restos no identificados a través del intercambio regional de información forense y el mejoramiento y la adopción de buenas prácticas forenses.

Una de las herramientas principales del Proyecto incluye la conformación de Bancos de Datos Forenses. En el caso de Guatemala, en el año 2011 se firmó un acuerdo multi-institucional (actualmente extinto) entre la Procuraduría de Derechos Humanos de la Nación (PDH), la Mesa Nacional para las Migraciones (MENAMIG), la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derechos (FJEDD, organización mexicana), y el EAAF. En este caso, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala quedó como colaborador del grupo, aportando información y el contacto de muchos casos. A pesar de la finalización del acuerdo, el EAAF sigue colaborando con la búsqueda e identificación de los MNL incluidos en el acuerdo interinstitucional del 2012, lo cual ha permitido la documentación y la toma de muestras adicionales, conduciendo a 71 identificaciones.

 

Capacitaciones

En 2018 y 2019 profesionales del Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala fueron seleccionados para participar de la Escuela Latinoamericana de Ciencias Forenses y Derechos Humanos es una formación que ofrece entrenamiento teórico-práctico en disciplinas involucradas en investigaciones forenses. En 2019, profesionales del Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala formaron parte de un curso intensivo de dos semanas sobre procesos de identificación, con énfasis en el análisis de laboratorio, llevado a cabo por el EAAF en Argentina, a solicitud del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

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