TRABAJO GLOBAL


.
El Equipo de Antropología Forense es una organización internacional con capacidad de intervenir en donde el trabajo forense sea requerido para buscar, recuperar, analizar e identificar personas desaparecidas.
Tiene capacidad para organizar búsquedas forenses, diseñar bases de datos y montar laboratorios de antropología forense y procesar muestras en las misiones en las que participa alrededor del mundo.

Es convocado a nivel global por las familias de las víctimas, los tribunales y las cortes especiales, organizaciones humanitarias, comisiones especiales y los Estados. Su trabajo comenzó y tiene un mayor despliegue en América Latina, pero desde la década de 1990 trabaja en todos los continentes. Para hacer más efectivas sus intervenciones y construir lazos duraderos con los actores locales el EAAF se organiza cinco direcciones que conocen el contexto de cada país o región.

El EAAF se fundó en Argentina y su sede central está en la ciudad de Buenos Aires. Desde 1984, trabaja de manera ininterrumpida en la investigación integral sobre desapariciones y asesinatos cometidos entre 1974 y 1983 por el Terrorismo de Estado, como perito oficial de la Justicia Federal. A partir de esa experiencia, su otro eje de trabajo es la investigación de desapariciones ocurridas en democracia, con énfasis en las necesidades de las familias y la articulación con fiscalías y juzgados de todo el país para relevar casos de personas desaparecidas y cuerpos enterrados sin identidad y consolidar una base de datos nacional. Además, es parte del Plan Proyecto Humanitario Malvinas para la identificación de combatientes argentinos caídos en las islas y enterrados sin identificar que coordina el Comité Internacional de la Cruz Roja. Desde el Centro Internacional de Capacitación en Ciencias Forenses ubicado en el predio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA) en Buenos Aires, el EAAF dicta distintos cursos y capacitaciones locales y regionales.
En esta región EAAF tiene una oficina en Nueva York y una representación en México DF, donde lleva veinte años de trabajo ininterrumpido. Su foco es aportar a la construcción de respuestas a la desaparición masiva de personas, articulando con estados, procuraciones y siendo convocado como perito de parte por familias y ONG locales. Entre otros casos, es perito de las familias de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala en 2014. Desde esta dirección se gestiona el Proyecto Frontera, en alianza con actores estatales y de la sociedad civil a nivel regional. A través de bancos de datos forenses se cruza la información de familias de personas migrantes no localizadas con la de cuerpos sin identidad hallados en las rutas migratorias desde Centro América hasta los Estados Unidos. Al mismo tiempo, la región trabaja en capacitaciones y políticas públicas forenses, colaborando en el diseño de mecanismos de identificación y mesas de migrantes desaparecidos, entre otras iniciativas.
Casi desde sus orígenes el EAAF trabaja en los países de Sudamérica, dando respuesta a casos de desapariciones por violencia política a partir del retorno democrático. En el Cono Sur, el Plan Cóndor es un eje articulador del trabajo que continúa hasta la actualidad en la búsqueda e identificación de personas desaparecidas en Uruguay, Chile y Paraguay. Más recientemente comenzó a intervenir en causas vinculadas a las violencias contemporáneas en otros contextos, como la protesta social. El EAAF trabajó en Bolivia en gran cantidad de investigaciones forenses y fue convocado para la búsqueda de los restos de Ernesto Che Guevara. En Chile asesoró en el análisis de los casos por la muerte de Salvador Allende y Pablo Neruda y del Patio 29. Desde 1991 el EAAF viajó en múltiples ocasiones a Colombia para realizar asesoramiento en casos y capacitaciones. Brinda capacitaciones forenses a dependencias estatales y a organizaciones locales de manera sostenida en toda la región, particularmente a través de la Escuela Latinoamericana de Ciencias Forenses y Derechos Humanos.
El EAAF realiza misiones en Eurasia y Medio Oriente que, en muchas ocasiones, son convocadas por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Las organiza y coordina desde su delegación para la región, ubicada en Madrid. De su trabajo en varios países de la región se destaca su participación en Siria, Líbano, Irán e Iraq, las misiones contínuas en Ucrania (desde 2015) y la creación de un Centro de Entrenamiento Internacional en Ciencias Forenses en Chipre, donde colaboró en la creación de un mecanismo de identificación local al que continúa asesorando. Un proyecto conjunto de las delegaciones de Madrid y Sudáfrica consiste en abordar las desapariciones producidas durante la migración desde África occidental hacia el suroeste de Europa, en una iniciativa transnacional y multi institucional que ya dio sus primeros pasos.
El EAAF tiene una representación en Sudáfrica que participa en la investigación, recuperación e identificación de personas desaparecidas durante el Apartheid. Realizó entre 2012 y 2019 la Escuela Africana para la Acción Forense Humanitaria del EAAF en cooperación con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). En ella se formaron profesionales de 28 países, estableciendo una amplia red profesional regional. El Equipo también realiza intervenciones en numerosos procesos de verdad y justicia en escenarios de posdictadura o de posconflicto, como los crímenes cometidos en Gambia (1996-2017) y la recuperación de parte de los soldados sudafricanos muertos en el exilio en Zambia y Zimbabwe. Además, a solicitud de las Cámaras Extraordinarias Africanas, realizó investigaciones forenses en Chad que, en mayo de 2016, fueron parte de la evidencia utilizada para condenar al dictador el Hissene Habré a prisión perpetua. La representación de Sudáfrica lleva adelante, en conjunto con la de Europa y Medio Oriente, un proyecto transnacional y multi institucional que ya dio sus primeros pasos. Aborda las desapariciones producidas durante la migración desde África nor-occidental hacia el suroeste de Europa.